Para muchos es el Sendero del Guardia y para otros es el Camino de la Virgen de Candelaria, que se hace todos los años, cada 15 de agosto, en peregrinación, correspondiendo al que harían los vecinos de La Victoria de Acentejo.
Si subes en coche desde Fuente del Tanque, como si fueras a ir a la Zona Recreativa de la Hoya de Abades, hay un momento en que el asfalto deja paso al cemento, y ya dentro de la zona de monte bajo, encontrarás un cruce.
Recordando que estamos haciendo el camino en sentido ascendente.
Si coges en el cruce, a la derecha, unos 300 metros más adelante, verás a tu izquierda, que sube, una empinada y destrozada pista de cemento (fotografía), sólo apta para vehículos todoterreno y que sube a las últimas fincas antes de entrar en el monte público. Puedes aparcar por aquí.

Comienza tu camino en este sitio. Verás que sube siempre, recto, durante unos 500 metros. Encontrarás una primera pista que dejarás a tu izquierda y seguirás de frente. Más tarde, el camino tuerce a la izquierda, bordeando unas abandonas huertas que apenas ni se distinguen, llegando a un pequeño otro cruce de pistas abandonadas. El sendero continua ahora subiendo a tu derecha. En verano suele estar señalizado y antes del 15 de agosto suelen limpiarlo.
Llegas a otra pista, abandonada. Si coges a tu izquierda, sales a la Pista del Rayo, si coges el sendero que verás de frente, subiendo, llegarás también a la Pista del Rayo, pero justo en frente de la continuación del Sendero. En la otra alternativa, tendrás que girar a la derecha, transitar la pista unos 100 metros, hasta volver a encontrar, ascendiendo a tu izquierda, el sendero.
No tiene pérdida. Durante los primeros 500 metros es un sendero, bien marcado y limpio, por fayal brezal y monte bajo, más algunos resquicios de laurisilva. Encontrarás la terminación de una pista sin salida, en evidente estado de abandono, que casi se ha convertido en un sendero ancho. Síguela.
Habiendo recorrido unos 1.600 metros, más o menos, desde el inicio, en continuo ascenso, tropezarás otra pista abandonada. El sendero, aunque se ve poco sino está limpio, sigue por el fondo del barranquillo en corto trayecto hasta la Punta de la Pista. Si no sigues por aquí, puedes girar a tu izquierda en esta citada pista y salir, un poco más abajo, pero también en la Punta de la Pista. Entre ambas alternativas tienes una llave de agua. Si sales por arriba, debes bajar un poco, si sales por abajo, subiendo te la tropezarás.
Si haces este sendero, una alternativa, sería seguir subiendo por la Punta de la Pista, hasta que encuentres el cruce que baja a Hoya de Abades (que está señalizado). Al final llegarás de nuevo a la Pista del Rayo. Llegando, si vas a tu izquierda, irás a la Zona Recreativa, donde puedes comer cómodamente y reponer agua. Si vas a la derecha, volverás al cruce del sendero con la Pista del Rayo, que podrás volver a bajar para llegar al coche.
En total, unas dos horas de recorrido, con unos 1.700 metros de ascenso y unos 2.300 de bajada. (Distancias
¡a ojo!.)
CONSIDERACIONES: Sé que habrá quién no esté de acuerdo en publicar esta información. Yo no digo cómo debe o no debe transitarse (o mejor dicho, sí lo digo,
¡ANDANDO!). Cada cuál es responsable de sus actos y libre de respetar o no la normativa vigente. El fin de este
blog es dar a conocer un monte que muchos ni valoran ni aprencian (por desconocerlo), preferentemente desde la perspectiva del ciclista, pero sin desdeñar al aficionado a los vehículos todoterreno, a los que montan a caballo o a los senderistas. Si algo no se conoce, no se valora, insisto. Yo
NO me voy a poner de ejemplo, en absoluto, ni bueno ni malo, cada cual sabe el qué y el cómo de sus actos, así que... ¡no maten al mensajero!
Una última curiosidad: se dice que lo llaman el
Sendero del Guardia, porque fue un Guardia Civil el que primero transitó este recorrido a dos ruedas, y quién enseñó a otros este divertido paseo, cuándo aún no había una normativa tan restringida, hace ya bastantes años.
Y un último guiño: salvo en dos tramos, todo el camino transita por dos viejas pistas, abandonadas, en desuso y sin mantenimiento. Al ser pistas no señalizadas, está claro que no pueden ser transitadas por vehículos a motor, ni pequeños ni grandes, pero...
Ahora, recuerda, en los tramos de sendero, no puedes circular en bicicleta.