Hoy no me puedo ir a la cama sin contarles mi anecdotario particular de hoy. Sé que tengo pendiente seguir con las pistas de La Guancha en dirección a Icod. Mi plan era dedicar este año al Valle de La Orotava y objetivo cumplido.
Como verás he empezado a introducir en el blog algunos otros contenidos, como la información de cursos y eventos que proporciona la Oficina de la Participación y el Voluntariado Medioambiental de Ideco Gestión, empresa pública del Cabildo de Tenerife responsable de la gestión cultural y de ocio de la isla.
Pero, no era de esto de lo que te quería hablar, sino de dos anécdotas ocurridas hoy mientras realizaba la ruta que yo he llamado básica+.
Tuve dos curiosos encuentros. El primero con un grupo de tres motoristas que tropezaron conmigo mientras subía la Pista de Siete Fuentes desde El Rincón. Ellos bajaban y cuando me vieron a unos 100 metros aminoraron la velocidad hasta casi quedarse parados. Demostraron un gran civismo y compañerismo en el monte. Saludaron y el penúltimo me hizo señas de que aún quedaba otro piloto en su moto que iba algo rezagado.
Después del bocadillo de queso y el Aquarius (¡si me pagaran por esta publicidad!) en el Bar Las Lagunetas, decidí bajar por algunas pistas secundarias y otras alternativas. Entre ellas la que pasa por Huelgues. Por allí me encontré a una familia. Padre, madre, niña y abuela que iban caminando. Yo los alcancé desde atrás. Di un saludo y madre, abuela y niña se quedaron a la izquierda para yo pasar tranquilamente y despacito (iba subiendo) por la derecha. Mi sorpresa fue al ver que el padre se quedaba cuadrado "a lo militar" justo a la derecha, por el carril que yo tenía que usar para adelantarlos. Allí, parado, defrente, a lo retador. Casi tuve que pararme porque me quedé perplejo y no salía de mi asombro. Al final se apartó no sin cierta chulería, aunque por mi parte ofrecí un gracias aunque con otra palabra en el pensamiento.
¿Curioso? ¿Verdad? Yo aún no salgo de mi asombro. Recibo una lección de civismo de tres motoristas. ¡Con lo que criticamos de ellos! Y una lección de grosería por parte de un espontáneo senderista. (Yo practico senderismo, lo digo antes de recibir críticas por esta narración.)
III Concentración de Modelismo a Escala (Valladolid, julio 2010)
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Los días 3 y 4 de Julio, se ha celebrado en el pabellón de deportes de la
localidad de Tordesillas...
Hace 3 horas


2 comentarios:
No creo que puedas recibir criticas por tener sentido comun. Es lo que falta,el sentido comun. Llamado también educación,virtud cada vez más rara en todos los niveles sociales. Como tu, todavía me sorprendo positivamente cuando encuentro personas que me dicen "gracias" o "buenos días" o un ciclista que me de animo. Por lo general son gruñidos o miradas desconfiadas (ya se sabe, con los tiempos que corren....solo, en el monte....).Me gusta que me des la oportunidad de subrayar como en el monte (algunos dicen "nuestro monte"como si tuviera un legitimo propietario)no existen codigos. O blanco o negro.El otro día un quad (disgustoso invento de ingenieros aburridos) se la apañava a lo grande para cubrir de tierra senderistas cerca de Fuente Fria.Jeeps a toda velocidad subiendo y bajando por donde no está permitido, ciclistas que bajan por tramos de mucha pendiente a 40 km por horas.....un poco de todo,vamos! Viva la tolerancia y el respecto mutuo.
Quiero pensar que son la minoría, que no es lo común. De hecho yo tengo muchísimas más anécdotas positivas y de buen compañerismo en nuestro monte que lo contrario. Sí, sin duda, somos más los que convivimos y disfrutamos de nuestra montaña.
Pero basta uno sólo. Un sólo idiota, sea éste senderista, ciclista, motorista, quadtrero, cuatrelero, jinete, trabajador de la BRIFOR, guarda, pinochero... da lo mismo lo que haga. Basta uno sólo, para acabar tachando a todo el colectivo. Y no es justo.
Sin embargo, cuando sucede esta falta de civismo, hay que decirlo, hay que señalarlo, con la intención de poder mejorar todos. Si nosotros, los usuarios, no cuidamos los primeros y con mayor esfuerzo, nuestros montes, ellos, los políticos y los planificadores, acabarán por echar el cerrojo y santas pascuas.
No deberíamos olvidar que en nuestra isla siempre ha sido más barato prohibir que gestionar.
Así que aquí todos somos responsables y todos debemos hacer un esfuerzo por la convivencia y disfrute de/en nuestro entorno.
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