El ciclismo de montaña se hace popular. Cada otoño se ven más coches aparcados en las zonas habituales de rodaje. Aquí, en Tenerife, en la Esperanza, en la zona de Las Raíces, en Las Lagunetas, o en La Orotava, en La Caldera y otras zonas.
Muchos nuevos amigos y amantes de la naturaleza empiezan a recorrer nuestros montes sobre las dos ruedas, sin embargo asisto preocupado a una falta total de precauciones. Y, no es mi intención la de pasar por experto, pero cuánto más joven es el ciclista menos material suele cargar.
Ya era habitual encontrar ciclistas de alto nivel que hacían recorridos de entrenamiento. Aún éstos los ves con un neumático y una pequeña bomba en el bolsillo de la camiseta, así como su casco y sus guantes, como mínimo.
No es a ellos a los que me dirijo ahora sino a los principiantes, sobre todo a los más jóvenes. Un cálculo sencillo: andando recorres de 4 a 5 kilómetros en una hora; un recorrido de 25 kilómetros puedes tardar unas 5 horas, a pie (con una forma física normal); en bicicleta de montaña, un recorrido sencillo (como la propuesta de ruta la llana) puede realizarse en unas 3 horas, a ritmo tranquilo.
Supón una avería algo compleja. Has dejado tu coche en Las Raíces y te encuentras en la zona recreativa de Abades, a unos 12-15 kilómetros. Regresar caminando, empujando la bicicleta, te supondrán unas 3 horas de caminata. Si hablamos de una caída y una lesión no muy dura, una esguince de tobillo, una luxación de hombro... o vas bien acompañado y esperas a que te vengan a buscar o cuenta con mucha suerte y que tropieces con alguien... o cuenta con lo que a buen seguro será una de tus experiencias más desagradables.
¿Nunca pasa nada? Yo ya he visto partir un casco porque el ciclista al que protegía salió proyectado contra una roca. Como dice un buen compañero de pedales, cuando sales a la montaña estás concienciado de que en algún momento puede ocurrir un accidente o una avería, las que por cierto son más habituales de lo que se cree.
¿Qué puedes hacer al respecto?
Este es el material que suelo llevar a mi espalda, más por costumbre y por haber salido mucho en solitario, por lo que tiendo a intentar estar prevenido.
Una pequeña mochila, si es de ciclismo, mejor, porque suelen traer un doble compartimento para poder llevar una bolsa de agua. Si no, al menos una pequeña botella de medio litro, sobre todo en verano (donde llevo 1 litro).
No está de más cargar alguna barrita energética o sustituirla por algún fruto seco, plátanos... Es recomendable un pequeño botiquín compacto que se pueda adquirir en farmacias. Y de paso, no está de más leer alguna guía de primeros auxilios. En ropa, además de casco, guantes y pantalón de ciclismo de enduro o culote que ya llevo puesto, en la mochila suele ir un cortavientos o un chubasquero.
Para la bicicleta, dos neumáticos y parches (en primavera, con las zarzas verdes y las espinas duras, hemos pinchado hasta 7 veces en una ruta de 30 kilómetros y 4 bicicletas). Desmontadores de cubierta, aunque no está de más aprender a montar y desmontar "a mano". Un troncha-cadenas, eslabones de cierre rápido y cintas de amarrar o amarras plásticas, de varios largos y anchos. Resuelven muchas situaciones. Un juego de llaves allen una multiuso que incluye además destornillador plano y de estrella. Yo, además, incluyo una pequeña navaja multiusos que he sacado de la mochila en más ocasiones que el juego de herramientas. Yo lo digo, luego cada cual...
Poco más, pero calcula, sin contar el agua y la ropa de abrigo, que te echas encima 1 kilo de peso. La ropa de abrigo suma otros 500 gramos y el agua, pues la cantidad que cargues.
En fin, para algunos, algo exagerado. Innecesario a todas luces. Hasta que lo necesitas. Me acuerdo yo de algunas paradas para resolver problemas ajenos. Unos cuantos neumáticos me deben por ahí.
Llévalo. El monte no es la avenida Anaga ;). Y de paso, cuéntame lo que tú llevas en tu mochila.
(La imagen no es mi material, sino encontrada en Rodadas.net.)
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Hace 1 hora.


4 comentarios:
Buenas Señor!
Yo en la mochila llevo de todo...solo me falta el plato de garbanzas, jajaja
Un abrazo para ti y otro para el malaje que te suele acompañar :)
Hola Strike,
Ese gorfiante que me acompaña el otro día se fue a saludarte y me dejó a mi para que cuidara el pedido en el bar, jajaja!
:)
Hola Ángel,
La verdad es que siendo el "mecánico" del grupo, siempre me toca pringarme las manos... lo cierto es que la mayoría con bicis ajenas, aunque antes o después toca. Y cierto es que últimamente estoy descuidando lo que llevo, por peso supongo... Lo que está claro es que no echas nada en falta hasta que lo necesitas.
Saludos
Jorge, te voy a contar un secreto vergonzoso. Al poco de escribir este artículo, en el sur, por la zona de Tajao, se me partió la cadena. Llevaba la herramienta, por supuesto, y los eslabones. Pero estaba tan agotado y tenía tan poca (nula) experiencia en este tipo de averías (juro que nunca había roto una cadena) que, aunque la había visto arreglar un par de veces, no pude hacerlo. Menos mal que no iba sólo, si no me veo arrastrando la bici no sé cuantos kilómetros hasta el coche... ¡y al solajero! :D
Si es que... :)
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